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Les Toiles MauresCreadores de viajes saharianos

La gran evasión 2026–2027

Bienvenido a Mauritania

El Valle Blanco en travesía en camello · El Adrar integral en circuito 4x4 de descubrimiento

Se marcharon con los ojos llenos de estrellas...

pero antes nos dijeron...

¡Nuestro libro de oro y de arena está aquí!

Mauritania

El desierto mauritano tiene la frescura del mar cuando el viento dominante toma colores de alisio e hincha las dunas con una energía nueva y vivificante.

Aquí todo es femenino: las formas, los tonos, las melhafas, esos velos ligeros de las mujeres, de colores deslumbrantes.

Al atardecer ya nada se mueve; en un silencio leve, el alma del caminante se apacigua, mientras sus anfitriones preparan despacio el campamento y la cena. Mauritania, tierra auténtica donde los corazones se aligeran, pues como dice el poeta: «¡allí donde la tierra es seca, el alma es más pura y menos amarga!»

Reencuentre su autenticidad, como el viento, el silencio y las risas…

¡Únase a nosotros y vuelva ligero!

Cheibany

Mauritania

Una tierra de intercambios

«Reino del nomadismo, donde las cerámicas del norte de África y el oro de Sudán pasaban de mano en mano; tierra de intercambios recorrida durante siglos por las grandes caravanas que venían a trocar la sal del desierto por el mijo de la sabana, Mauritania, abierta al turismo solo desde 1997, es un país fascinante y aún desconocido, con innumerables riquezas por descubrir.»

Mauritania es un país dos veces más grande que Francia con solo tres millones de habitantes: es un país de desierto. Tierra de los hombres de Monod y de Saint-Exupéry. El mundo moderno intentó extender allí su dominio sin llegar a mellar la identidad de su pueblo, fundada en el ideal nómada: un eterno errar por los grandes espacios de arena y de viento. Una legendaria voluntad de ser libre forjó a este pueblo, al que la dominación extranjera nunca hizo más que rozar.

Le invitamos a descubrir este Sáhara occidental, donde los paisajes son suntuosos pero la presencia humana es mayor que en el Sáhara central. Hay que recorrer este país para comprender a su gente y lo que significa aferrarse a esta tierra tan bella y tan árida. Lo haremos en circuitos 4x4 o en travesías en camello que le dejarán el recuerdo de las noches bajo las estrellas, de manantiales refrescantes y de oasis verdeantes.